
La noche,
no dirijo la mirada al asfalto,
no pasa el maldito tranvia,
una mujer sacude las aceras
y el transito de luna llena.
Novicias de vino tinto
en las pupilasde un transeunte
que me ofrece un cigarrillo
y desdigo al angel desnudo
y avanzo entre una lluvia
simulada de autos ausentes
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