
I.
Las estrellas hacian volar su rostro de enredadera,
y de hachis evanescente,
dentro de las paginas de un arbol
en el tumulto de rios pequeños,
donde el mar desfallece
y daba nacimientos de espejo.
II
Rueda longeva de arena,
sinuoso espejismo de lluvia
en la fronda escurridiza
bajo las sabanas.....
2 comentarios:
Dulce poema que atrapa y envuelve con la magia de sus versos y su transcurrir de amor y de quimeras...
Un fuerte abrazo, Víctor Hugo.
me lo llevo a http://misspubis60.blogspot.com
me gustó, bss, Ro
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